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El plus de Castañé Òptica: la retinografía para tener una buena salud visual… y física

El plus de Castañé Òptica: la retinografía para tener una buena salud visual… y física

Esta óptica de referencia pone a disposición de los clientes el retinógrafo que complementa las revisiones optométricas y se usa como técnica de diagnóstico.

El establecimiento y el comercio de kilómetro cero tienen muchas ventajas para el usuario y siempre ofrecen un plus que es muy valorado cuando se habla de salud. Entre los principales, además de producto de calidad aparte, está el servicio y el trato personalizado. El asesoramiento profesional es lo que más tranquiliza a la persona cuando tiene dudas, por lo que un buen diagnóstico no tiene precio. Profundizando en este aspecto, las revisiones optométricas que realiza personalmente la óptico-optometrista que dirige Castañé Òptica, Judith Castañé, se ven complementadas actualmente con un estudio gracias al retinógrafo del que dispone. ¿Cómo se beneficia el paciente? En poco tiempo obtiene un diagnóstico tanto a nivel de patología del ojo, si la hay, como a nivel sistémico, dado que existen muchas enfermedades relacionadas con problemas renales, hipertensión, diabetes… que se pueden detectar con esta técnica al producir lesiones en la retina y convertirse en una advertencia. La retinografía es, por tanto, una garantía, una seguridad y un método de cribado importante. En resumen, el cliente puede beneficiarse de una revisión optométrica que se «revalora» si pasa por el retinógrafo, ya que en la retina se encuentran muchas respuestas al permitir visualizar el estado de la mácula, los vasos sanguíneos y el nervio óptico. ¿Y cómo funciona el retinógrafo? Pues de la manera más sencilla: después de un test con información básica recopilada por el profesional, el aparato realiza una fotografía del ojo sin necesidad de dilatar la pupila y luego solo habrá que esperar el informe médico en 48 horas de un equipo de expertos que valorarán la imagen resultante.

Este informe, que consta de tres partes, tiene una de imágenes donde además hay un código QR para que los centros de atención primaria puedan incluirlos en cada expediente médico. Castañé Òptica entrega los resultados al paciente, explicando el estado de su retina, dejando claro que esta prueba fotográfica es un plus que puede salvarle la vista de manera sencilla, rápida e indolora, pero pudiendo detectar la aparición de ceguera en los peores casos, pasando por la degeneración macular, un desprendimiento de retina, confirmar sospechas de glaucoma… y dar una pista para controlar el funcionamiento de otros órganos del cuerpo que están mostrando síntomas de enfermar. Se recomienda una retinografía anual para todas las personas, especialmente aquellas que tienen diabetes, hipertensión, miopía o antecedentes de enfermedades oculares en la familia. También es una técnica muy adecuada para niños, ya que muchas veces no saben explicar lo que les pasa. El precio de una retinografía oscila entre los 30 y 35 euros, pero asociada a la revisión optométrica de Castañé Òptica se vuelve gratuita. Es decir, un plus de una óptica líder.