
¿Os han comentado en la escuela que a vuestro hijo o hija le cuesta la comprensión lectora? ¿Utiliza el dedo como guía para leer o salta líneas? ¿Experimentáis dolores de cabeza sin motivo aparente? ¿Veis doble un objeto no cuando lo tenéis cerca de la nariz, sino a una distancia que no es normal para esta disfunción? ¿Se ha acentuado la baja visión en un ojo o el estrabismo? ¿Invertís los números o las letras? ¿Padecéis visión borrosa? Son muchas preguntas, pero casi todas tienen la misma respuesta.
Como dice de forma concisa Judith Castañé, responsable de Castañé Óptica, «donde no llegan unas gafas, la terapia visual puede ser una solución». Por eso, la óptica de referencia en Centelles ha incorporado este nuevo servicio.
¿Qué es la terapia visual?
Se podría definir como un trabajo o entrenamiento de la visión para mejorar problemas que puedan derivarse de ella. Se puede realizar a cualquier edad, pero es especialmente adecuada para niños y jóvenes, ya que una disfunción visual afecta su vida escolar y su aprendizaje, tan importantes durante las dos primeras décadas.
¿Cómo funciona?
Un profesional optometrista se une a Judith Castañé para abordar esta especialidad en Centelles.
Si hay sospecha de un problema de visión, en primer lugar se realiza un examen visual al paciente para obtener un diagnóstico. A continuación, se propone el tratamiento, ya sea mediante la introducción o cambio de gafas o lentes de contacto, o mediante la introducción de la terapia visual.
Para llevarla a cabo, se crea un programa de ejercicios personalizados que se realizan durante una hora en la óptica y que deben tener continuidad en casa. Se tiene en cuenta la capacidad de los ojos cuando trabajan de manera individual y/o juntos al mismo tiempo, para acotar mejor la actuación a llevar a cabo.
Dado que intervienen muchos factores externos, como la edad o el nivel de atención que el paciente pueda prestar, así como dinámicas familiares, una forma fácil de aplicar la terapia visual es a través del juego, ya que sin la motivación del paciente, los ejercicios asignados no funcionan.
Además de obtener resultados óptimos para la visión de la persona que sufre alguna de las disfunciones mencionadas anteriormente, hay un aspecto asociado al uso de terapias visuales que es muy importante: la autoestima. Cuando el niño o el adulto ve que es capaz de resolver su problema, que no avanzaba incluso usando gafas, esto desborda su autoestima y los resultados llegan aún más rápido.
Podéis solicitar una cita para analizar vuestro caso en el 93 881 21 53, vía WhatsApp al 696 60 60 24 o contactando a través del correo electrónico info@castaneoptica.com.



